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Me divorcié, me quedé con las deudas y ahora no puedo pagarlas. Esto es lo que la ley permite hacer

La separación fue difícil. Pero lo que vino después fue peor. El convenio dice que las deudas del matrimonio se reparten al 50%. Pero el banco no entiende de convenios de divorcio: si los dos firmasteis el préstamo, los dos debéis. Y si tu ex no paga su mitad, el banco te reclama a ti el 100%. Mientras tanto, la pensión de alimentos hay que pagarla, el alquiler del nuevo piso hay que pagarlo, y los ingresos que antes daban para una casa ahora tienen que cubrir dos vidas separadas. Las cuentas no salen. Y las deudas crecen.

Lo que muchos divorciados no saben: el convenio no te protege frente al banco

Este es el error más frecuente. El convenio regulador o la sentencia de divorcio establecen cómo se reparten las deudas entre los cónyuges. Pero eso es un acuerdo entre vosotros dos. Frente al banco, el contrato de préstamo sigue vigente tal como se firmó. Si los dos sois titulares, los dos respondéis solidariamente. El banco puede reclamar el 100% a cualquiera de los dos, y si tu ex no paga, a quien van a embargar es a ti. Después podrás reclamar a tu ex la mitad, pero si tu ex no tiene dinero (que probablemente es el caso), esa reclamación no sirve de nada.

Gananciales vs. separación de bienes: la diferencia es enorme

Si estuvisteis casados en régimen de gananciales (que es el régimen por defecto en la mayor parte de España, incluida Murcia), las deudas contraídas durante el matrimonio se consideran gananciales: responsabilidad de ambos. Esto incluye préstamos, tarjetas de crédito, hipoteca, deudas con proveedores si uno era autónomo, y avales firmados durante el matrimonio.

Si estuvisteis en separación de bienes, cada uno responde solo de las deudas que contrajo personalmente. La situación es más limpia, pero no está exenta de problemas: si los dos firmasteis la hipoteca (aunque solo uno viva en la casa), los dos debéis.

Un punto crítico: si os habéis divorciado pero no habéis liquidado los gananciales, a efectos de deudas seguís vinculados. Las deudas que surjan antes de la liquidación pueden afectar a ambos. Resolver la liquidación de gananciales cuanto antes es fundamental.

La hipoteca compartida: el problema más frecuente tras el divorcio

El escenario típico es el siguiente: la sentencia de divorcio atribuye el uso de la vivienda a uno de los cónyuges (generalmente al que se queda con los hijos). Pero la hipoteca sigue a nombre de los dos. Si quien se queda en la casa no puede pagar la hipoteca, el impago afecta a ambos. Y si quien se fue tiene que pagar un alquiler nuevo más su mitad de la hipoteca más la pensión de alimentos, la insolvencia es cuestión de tiempo.

En esta situación, la Ley de la Segunda Oportunidad puede cancelar las deudas que no puedas pagar, incluido el déficit hipotecario si la vivienda acaba siendo ejecutada. Si quieres saber cómo proteger la vivienda o qué pasa con la hipoteca en un procedimiento concursal, lo explico en este artículo.

La pensión de alimentos no se cancela, pero las demás deudas sí

Esto es importante. La pensión de alimentos a favor de los hijos no se puede cancelar mediante la Ley de la Segunda Oportunidad . Es una de las excepciones legales y tiene toda la lógica: los hijos necesitan comer independientemente de la situación financiera de los padres.

Lo que sí se puede cancelar es todo lo demás: los préstamos personales, las tarjetas de crédito, la deuda hipotecaria pendiente, las deudas con proveedores, los microcréditos, los avales, e incluso parte de las deudas con Hacienda y la Seguridad Social. Al eliminar esas deudas, tu capacidad para pagar la pensión de alimentos (que es prioritaria) mejora drásticamente. En muchos casos, la Segunda Oportunidad no solo resuelve el problema de las deudas, sino que también permite cumplir mejor con las obligaciones familiares.

¿Los dos ex cónyuges deben acogerse al procedimiento?

Depende. Si las deudas son gananciales y no se han liquidado los gananciales, lo más eficaz es que ambos se acojan al procedimiento, bien conjuntamente o bien cada uno por su cuenta. Si solo uno se acoge, sus deudas se cancelan pero el acreedor puede seguir reclamando al otro cónyuge. Desde la reforma de 2022, la exoneración que obtiene un cónyuge no se extiende automáticamente al otro.

Si ya se han liquidado los gananciales, cada uno responde de lo suyo y puede tramitar el procedimiento de forma independiente.

Si el divorcio te dejó con deudas que no puedes pagar, hay solución

Lo que necesitas es un análisis que tenga en cuenta tu situación completa: qué deudas son gananciales y cuáles privativas, si se han liquidado los gananciales, si la hipoteca está a nombre de los dos, si hay avales cruzados, y cuánto margen real tienes después de pagar la pensión y cubrir tus gastos. Cada caso de divorcio con deudas es diferente. Si el procedimiento es viable, te explico la estrategia. Si no lo es, te lo digo con claridad.

¿El divorcio te dejó con deudas que no puedes pagar?

Analizo tu situación teniendo en cuenta el régimen matrimonial, la hipoteca, los avales y la pensión. Te digo con claridad qué se puede cancelar.

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